Romanticismo alemán
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Argumento Fausto (I)
En un prólogo cuya acción transcurre en el Cielo y que comienza con un concepto platónico-pitagórico puesto en boca del arcángel San Rafael, el Señor autoriza a Mefistófeles para inducir a la tentación al doctor Fausto, "cuyo espíritu cabalga por los espacios", según la frase del propio demonio.El doctor Fausto, sabio profesor para quien las ciencias no tenían ya secretos(¡!), es presentado en su estudio-laboratorio, rodeado de libros, ochentón, anhelante del conocimiento de lo sobrenatural y hastiado del mundo hasta el extremo de pensar en quitarse la vida. El tañido de las campanas que anuncian la Pascua de Resurrección le hace volver el pensamiento a Dios y desistir del intento suicida. Meditabundo y triste, el doctor sale a pasear por el campo con su criado-discípulo, Wagner, y al caer la tarde se le aparece el diablo, en figura de perro, siguiéndolo a su casa con ánimo de tentarle. Adoptando la forma humana, le promete devolverle la juventud perdida, hacerle conocer prácticamente el mundo y los goces del amor -de los cuales Fausto solo tenía conocimiento por los libros- y revelarle los misterios de la vida futura; y el viejo sabio, a cambio de todo eso, a cambio de poder decir un solo instante que es feliz, consiente en ligarse para siempre a su tentador, al cual firma el pacto con su sangre. |
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