Filosofía iluminista
La Ilustración se nutrió de muchas corrientes filosóficas previas y provenientes del Renacimiento, tales como el Empirismo, el Antropocentrismo, el Materialismo y el Hipercriticismo.
La ciencia como campo central del saber humano asciende y se democratiza, comprendiéndose como la mayor aplicación posible del pensamiento humano.
Impacto del Iluminismo en la religión

El surgimiento de nuevas libertades permitió al ciudadano occidental entender la religión de otra manera, mucho más tolerante y diversa, lo cual en ocasiones condujo a actitudes anticlericales, y otras al ateísmo o el agnosticismo.
Sin embargo, el librepensamiento se extendió por Europa y junto a él una tendencia más intelectual, más enciclopédica, del mundo.
El surgimiento de sectas como la Francmasonería o el rosacrucismo también es evidencia de la pérdida de poder político de la Iglesia Católica.
¿Por qué es importante el Iluminismo?
La Ilustración sentó las bases para movimientos filosóficos y culturales occidentales posteriores, como el Positivismo, que hicieron del progreso y de la acumulación de saberes científicos la esperanza de la humanidad.
También, desde un punto de vista marxista, la Ilustración trajo la universalización de los gustos y filosofías burguesas, es decir, la confirmación del triunfo de la nueva clase social imperante, lo cual a su vez condujo al establecimiento del capitalismo.
Esto significa que fue un punto importante de inflexión en la historia moderna de Occidente.
El Romanticismo

El movimiento contrario a la Ilustración fue el Romanticismo, que apareció en el siglo XIX en Alemania, Inglaterra y España principalmente. Ese nuevo movimiento asumió una actitud subjetivista, individualista y nacionalista, opuesta a los mandamientos ilustrados.
El Romanticismo valoró en sus expresiones artísticas, filosóficas y políticas la tradición nacional, el folklore, la cultura popular, la subjetividad artística, el mundo de las pasiones y además recuperó el Cristianismo