Panorama del siglo XIX
El siglo XIX fue un período agitado en el aspecto socio­político y muy productivo en ciencias y artes.
Las tenciones políticas se produjeron debido a que por un lado las clases conservadoras defendían sus privilegios y, por otro, los liberales y progresistas luchaban por abolirlos. Dos movimientos políticos marcaron este siglo: el liberalismo y el socialismo.
Las ideas liberales promulgadas en la Revolución Francesa: igualdad, libertad, fraternidad, se habían extendido por todo el continente. Se fijaron las bases de la democracia: el voto y la igualdad ante la ley, respaldadas por la Constitución.
El filósofo, sociólogo y economista Carlos Marx (1818-1883) quien expuso su doctrina del socialismo científico en El Capital (1867) basándose en una concepción materialista que reclamaba el poder para los trabajadores. Esas ideas fueron defendidas en la comuna de París (1848) y que triunfaron en la revolución rusa del siglo siguiente (1919).

Origen
El inicio del romanticismo se remonta a los stürmer de Alemania, poetas que admiraron a Homero, a Shakespeare y a algunos pocos franceses, especialmente a Rousseau y amaron los sitios desérticos, salvajes y lúgubres.
Desde el punto de vista ideológico, las fuentes de las características románticas son: la exaltación del yo tuvo su origen en el gran desarrollo de la conciencia del yo que se dio en los países protestantes; la admiración por la naturaleza tuvo su causa en la exaltación que Rousseau hiciera de ésta; el ansia de libertad es la expresión de las ideas liberales que habían triunfado con la Revolución francesa.

Concepto
En ocasiones algunas personas equiparan el concepto romántico con sentimental, melancólico y hasta sensiblero, aplicándolo como adjetivo peyorativo a una persona o a una obra artística, pero olvidando que es el nombre de un gran movimiento cultural que abarcó todos los campos del saber y de la actividad humana.
Se ha definido como un "conjunto de movimientos intelectuales que, a partir de finales del siglo XVIII, hicieron prevalecer en Alemania y en Inglaterra, primero, y luego en Francia, Italia, España y América, el sentimiento sobre la razón y la imaginación sobre el análisis crítico". Pero, desde el punto de vista literario se denominó romántica a la poesía que tuvo como fuentes de inspiración las obras de arte gótico de la Alta Edad Media o arte románico:
Caracterísiticas
Como manifestación literaria, el romanticismo se caracteriza por:
• Rechazo a las normas y modelos tradicionales.
• Subjetivismo y exaltación del yo.
• Ansia de libertad.
• Enaltecimiento del espíritu nacionalista que llevó al florecimiento de literaturas nacionales como la holandesa, flamenca, provenzal, catalana, entre otras.
• Entusiasmo por el pasado histórico.
• Fascinación por el medioevo.
• Admiración por la naturaleza como fuente de inspira­ción artística.
• Atracción por las costumbres exóticas y los países orientales.
• Exaltación de la fantasía y de la ironía.

Romanticismo alemán

Johann Wolfang Goethe
(1749-1832)
Nació en Frankfurt. Pertenecía a familia adinerada por lo que recibió esmerada educación a cargo de institutores privados. Era hijo del consejero imperial Johann Caspar Goethe. A los dieciséis años se trasladó a Leipzig para cursar estudios de derecho. Durante su permanencia de tres años allí, mostró mayor interés por las tertulias literarias que por el estudio de leyes, lo que se patentiza con la producción de sus primeras obras. Una enfermedad lo obligó a regresar a Frankfurt en donde, durante un año de convalescencia leyó profusamente.
Viajó luego a Estrasburgo a terminar sus estudios de derecho. Allí escribió dos obras que marcaron un hito en las letras alemanas: el drama Götz de Berlinchingen (1773) y la novela Penas del joven Werther (1774), para ello tomó como base una experiencia amorosa suya. Otras obras de este período son: Prometeo (1772), Stella (1776), además hizo el esbozo del Fausto.
Por aquella época también conoció a Herder con quien trabó amistad y trabajó en la compilación de material folclórico. Con él dieron categoría literaria al Lied, manifestaciones líricas alemanas, eminentemente populares, que han conquistado fama universal.
Por invitación del duque Carlos Augusto viajó a Weimar en donde permaneció el resto de su vida, excepción hecha de las ausencias por viajes. Allí fue Consejero áulico, Primer ministro, estudió mineralogía, botánica y anatomía, además alquimia y magia, conocimientos que luego utilizara en la elaboración de algunos episodios del Fausto.

En su vida sentimental no fue muy afortunado. Amó apasionadamente, pero sólo logró estabilidad emocional cuando conoció a Lotte von Stein, quien creyó en su genialidad, supo comprenderlo y amarlo y lo convenció de que hiciera un viaje a Italia, que se convirtió en la vivencia más trascendental de su vida, ya que significó una "cura espiritual" por que lo humanizó el embeleso que sintió por las manifestaciones del arte y se extasió con las obras de los grandes de las letras itálicas. Fruto de ese viaje son sus dramas: Ifigenia en Tauride, Egmont y Torcuato Tasso y sus poesías Elegías romanas y Epigramas venecianos.
Otras obras suyas son: Cartas de Italia, Herman y Dorotea (1796), Baladas (1797), La metamorfosis de las plantas (1790). De esta época data su amistad con el poeta F. Schiller a la que consideró como una "nueva primavera" para él. La importancia de ella radica en la influencia mutua. Goethe se convirtió en colaborador permanente de la revista Las horas, de Schiller y lo animó para que elaborara el Guillermo Tell. Este a su vez fue insistente animador de la redacción del Fausto. La muerte de Schiller lo deprimió tan profundamente que escribió: "Con la muerte del amigo creí perder mi yo. Pierdo un amigo y con él la mitad de mi vida". Su obra cumbre: Fausto, fue publicada en dos partes, la primera en 1806 y la segunda en 1831.

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