Segunda escuela
(Principios del siglo XVIII)
A este grupo pertenecen poetas poco prolíficos, pero con talento poético extraordinario. Sus corifeos fueron: A. de Armín con su romanticismo caballeresco; Clemente Brentano que escribió dramas, novelas y cuentos fantásticos, pero su obra cumbre, sin duda, fue la recapitulación el folclor nacional alemán que junto con Armín hicieron y publicaron con el nombre de El cuerno maravilloso del zagal. Estos poetas con J. Görres, quien combatió a Napoleón desde las páginas del "Mercurio renano", constituyeron el grupo de Heidelberg.
Al grupo berlinés pertenecieron A. de Chamisso, V. D'Euse, J. de Eichendorff, E. Schulze y, el más destacado E. T. Hoffmann, quien diera más importancia a la música y a la pintura que a su labor de escritor. Sin embargo fue buen narrador con obras como El elixir del diablo. Por su talento para describir lo horripilante, es representante de los "poetas de la noche y de la tumba", a los que ridiculizó Goethe.
Finalmente debemos mencionar al círculo de los poetas suabos en el que se destaca Ludwing Uhland (1787-1862) con sus Baladas de inspiración popular.