


Sí, recuerdo bien a aquel paciente, ya que me lo pregunta. Un caso excepcional. Venía de tanto en tanto a la consulta, pedía cita siempre a la misma hora (pero fíjese, no me acuerdo exactamente cuál, ¿a las cinco?, no sé), esperaba hojeando el periódico y después pasaba para que yo lo atendiera.
Andrés Neuman, El que espera. Anagrama