Empezamos por el coche

Icono de iDevice Caso de estudio

Hoy puede ser un día especial en las vidas de Amal y Juan. Veamos que les sucede:

Gasolinera

 

Esta mañana Juan no tiene prisa, hay pocos avisos y le puede pedir a su jefe que le deje acercarse a la gasolinera de al lado, será un momento. Allí trabaja Pedro, un amigo suyo que le va «eso de la mecánica»

Pedro: ¡Juan! ¿Cómo por aquí?
Juan: Está floja la mañana y me ha dejado el jefe. Así aprovecho, que estaba el coche en las últimas.
Pedro Lleno, ¿no?…
Juan: ¡Qué va! ¿Quién crees que soy? Con 20 € ya está bien.

(Mientras el amigo de Juan echa la gasolina se fija en las ruedas del coche, que están flojas y le llama la atención.)

Pedro: Juan. ¿Cómo puedes conducir así? las ruedas no tienen presión ninguna.
Juan: Si las miré cuando fui al taller por lo del líquido de frenos. Les puse más de dos kilos.
Pedro: Anda… Ponte allí, junto a la tienda, que mire yo la presión.

(Juan arranca el coche y se dirige hacia la toma de aire).

Juan: ¿Aquí?
Pedro: Vale, ya voy.