Unción de enfermos

Jesús consoló y curó a muchos enfermos y pidió a sus discípulos que hicieran lo mismo. La Iglesia acompańa al cristiano gravemente enfermo o muy anciano, mediante el sacramento de la unción de los enfermos, para fortalecerle en su enfermedad o en su vejez, y comunicarle la fuerza de Dios y la confianza en su salvación.