La Iglesia celebra, mediante fiestas, los acontecimientos más importantes de la vida de Jesús, de María o de los santos. El conjunto de fiestas, distribuidas a lo largo de un año, constituye el ciclo litúrgico que, a su vez, se divide en tiempos litúrgicos, a imagen de las estaciones del año.
La razón de ser de los tiempos litúrgicos está asociada al valor que la Biblia atribuye a los acontecimientos de la vida de Jesús, el más importante de los cuales es su muerte y resurrección. Abre la Biblia y pasa las cintas para descubrirlos.