|
¿En qué descansa su validez o legitimidad?
|
Absolutismo moral
|
Según esta postura, los valores valen por sí mismos, su legitimidad no depende de
que los individuos sepan apreciarlos, ni estarían condicionados por la sociedad o la época.
Esta postura, directamente relacionada con el objetivismo, puede llevar a caer
en el dogmatismo, postura para la cual ciertos valores concretos serían los únicos
correctos imponiéndose y despreciando los demás.
|
|
Relativismo moral
|
Las valoraciones dependen, son relativas a, cada persona, y a las circunstancias
sociales, históricas incluso biológicas, en que surgen. Por tanto, no existen
valores universales sino que las circunstancias influyen en modo de valorar.
En su versión radical, un relativismo radical puede llevar a defender cualquier
actuación, por aberrante que sea, como moralmente aceptable, por ejemplo la venganza,
la ablación del clítoris, etc.
|
Está claro que, respecto a los valores morales no se deben adoptar posiciones extremas.
Por un lado, incluso aunque hubiera valores absolutos, independientes del ser humano,
nadie tendría derecho a imponerlos a los demás. Igualmente, el relativismo radical es
igualmente rechazable, porque desde esa postura nada es censurable.
Sin embargo, si es necesario un sistema de valores lo más ampliamente compartido posible,
deseables por todos lo que no quiere decir que se caiga en la imposición absolutista. Los
Derechos Humanos,
como estudiaréis más adelante, recogen los valores esenciales que defienden la dignidad
de las personas por el mero hecho de serlo y hacen posible la convivencia humana, como
la libertad, la igualdad, la justicia, o la paz.
|